viernes, 1 de febrero de 2008

Aeros, de Alfonsina Storni.

Con estas palabras de Alfonsina Storni (1892-1938), poetisa argentina, yo no puedo sino esbozar una sonrisa de complicidad en estos días del "mes del amor":

He aquí que te cacé por el pescuezo
a la orilla del mar, mientras movías
las flechas de tu aljaba para herirme
y vi en el suelo tu floreal corona.

Como a un muñeco destripé tu vientre
y examiné sus ruedas engañosas
y muy envuelta en sus poleas de oro
hallé una trampa que decía: sexo.

Sobre la playa, ya un guiñapo triste,
te mostré al sol, buscón de tus hazañas,
ante un corro asustado de sirenas.

Iba subiendo por la cuesta albina
tu madrina de engaños, Doña Luna,
y te arrojé a la boca de las olas.

jueves, 17 de enero de 2008

"México, de lejitos..."

"No hay mayor pretención en esto que pensar en un libro como el vehículo de comunicación entre tú y yo. Por el esfuerzo de leerlo, está dedicado a ti. Solicito tu venia, lo dejo en tus ojos y espero que encuentre acomodo en el regazo de tu silencio y la complicidad de tu sonrisa".

Así escribió Emilio Ebergenyi Matos (1950-2005) en el prólogo de su libro México de lejitos, en el cual compendia las notas del viaje que realizó por Argentina y Chile en 1994, días después del asesinato de Luis Donaldo Colosio (23/03/94), candidato a la presidencia de México.

He aquí unos fragmentos de dos textos en los que nos comparte sus impresiones sobre las capitales de ambos países sudamericanos hace 14 años:

¡Buenos días, Buenos Aires!

"...Eres altiva, esquiva y sabés lo que tenés, pero no soporto tu histeria hecha ruido.
"Claro que lo celeste de tu cielo te sigue haciendo bella desde esta esquina en la que contemplo tu paso rápido, que apenas te permite condescender a mi guiño. Caminás aislada en tu walk-man, impenetrable por tu gafa oscura, con tu greña al vuelo de los aires que te pintan, pero a veces adivino tu mirada clara, enmarcada en cabo oscuro y que me muerde al esquivarme.

"Te parecés a tu tránsito, en donde todos se acosan y están a punto de chocar y en el instante preciso, todo se detiene. Me fascina tu coqueteo constante, por eso me apuesto en esta esquina de Córdoba y Reconquista.

"Uno de tus policías corta el aire apurando el paso de tu sangre, parece que le da nalgadas a la tarde. Es un cabo con las esposas al cinto. No comprendo su uniforme, es como si hubiera salido de la calle con la pijama todavía a cuestas.

"Le mostré este texto a Don Mario, uno de los socios de La Esquina. Me dijo: 'Está lindo... ¿Sabés?, vos escribís jazz.' Me fui contento, como cuando me daban el domingo."

Llegada a Santiago.

"Después de un mes en Buenos Aires, chin-chin si no te hacés porteño. Me hubiera gustado explorar más el lunfardo y los giros del malevaje nocturno. Pero no. Ahora estoy en otra ciudad que me recibe con acentos diferentes.

"¡Bendito el español, que permite acariciar el oído de tantas maneras! La dulzura de nuestra lengua puebla nuestra conversa.


"... Hace más de veinte años de una pesadilla y los chilenos no perdieron la dulzura del habla. Pero Santiago se ha hecho vieja en el silencio del polvo. Pareciera que todo está cubierto por un olvido fino y callado que ha hecho triste todo: las fachadas de los edificios, las hojas de los árboles, los rostros de la gente.

"Que me perdonen los "Chicago Boys", pero el sonado auge de Chile se queda en pocas manos. En la calle circula una humanidad depauperada. Es un pueblo de trabajadores un tanto desvencijado. La gente circula con una marca de desesperanza en al cara. El gris es el color distintivo de su cielo y lo envuelve todo."Aunque después unos días uno le va tomando el gusto a la ciudad, descubriendo sus rincones y secretos, sus partes coloridas y la sobriedad antigua de su centro elegante e histórico, no exagero al decir que el golpe del 73, fue tan duro que marcó indeleblemente la forma en que se comporta esta sociedad.

"Los argentinos padecieron una dictadura, guerra sucia y desapariciones, es cierto. Pero lo que vivió Chile fue más brutal y sangriento y dejó la herida que no cierra.

"Hoy, parado frente al Palacio de la Moneda, recordándolo humeante, maltrecho y bombardeado y viéndolo ahora restaurado, pude exorcisar un fantasma del que no había podido desembarazarme."


Emilio Ebergengy fue también muy conocido por su participación en teatro, como conductor de varios programas en Radio Educación, por su voz en el algunos capítulos de la serie "México Siglo XX" y de varios documentales sobre naturaleza en Canal 22.

En esta imagen Emilio Ebergenyi aparece ante el micrófono de Radio Educación, en la cabina que actualmente lleva su nombre junto al de José Vasconcelos. (Foto: Alejandro García Vicente).

Finalmente, he aquí una muestra de la participación de Emilio Ebergenyi tomada del programa "De puntitas", dirigido al público infantil de Radio Educación (1060 A.M.):














domingo, 23 de diciembre de 2007

Palabras de fin de año.


"... And what have we done?

Another year over and a new one just begun (...)
A very merry Christmas and a happy new year.
Let's hope it's a good one without any fear".

Lennon.

¿Han notado que a medida que avanza nuestra edad, los años se pasan más rápido? En contraste con la noción del tiempo de un niño, al adulto los días se le escapan como agua entre las manos. Es entonces cuando empiezan a tomar sentido frases como: "La vida es un suspiro".

La verdad no quisiera sumarme a los que hasta cuando duermen dicen: "Feliz navidad y próspero año nuevo". Esas palabras resultan vacuas cuando es evidente que en el mundo las cosas no andan muy bien. Cuando menos aquí en el Ombligo de la Luna se está viviendo una militarización paulatina y la aplicación de la "tolerancia cero". A partir de enero se incrementará el precio de la gasolina y con ello se dispara el alza en los precios. Pero a pesar de este panorama, de todo corazón -aunque suenen a frases ya hechas- deseo a todo aquel que pase por aquí:
  • Que ría mucho.
  • Que no le falten buenas compañías.
  • Que goce de salud.
  • Que no le falte trabajo ni plata en sus arcas.
  • Que su alimentación sea sana.
  • Que no le falte agua ni energía eléctrica.
  • Que tenga una vida sexual segura y satisfactoria.
  • Que supere cada obstáculo que se le presente en la consecución de sus objetivos.
Finalmente deseo para todos -como lo hiciera Ikram Antaki, esa sabia siria de nacimiento y mexicana por naturalización- que el año nuevo les traiga "paz y algunos libros".

lunes, 17 de diciembre de 2007

En estos días de asueto...

Hermosa sensación la que ofrece un lunes de vacaciones después de un año de labor. Muchos optarán por salir con sus amistades o parientes. Otros escaparán del frío de la Meseta Central Mexicana y se refugiarán en las templadas llanuras costeras del país. Después de las visitas a las amistades y tal vez una escapada a la heroica, cafetera y aromática Córdoba, Veracruz, he de regresar a mi habitación, como mamífero hibernante, a leer -con ropa de lana y una bebida caliente- una parte de la "Historia verdadera de la conquista de la Nueva España", testimonio hecho por Bernal Díaz del Castillo como participante en las expediciones españolas que salieron de Cuba en 1517, 1518 y 1519, hacia las costas orientales del actual territorio mexicano.

A pesar de ser un tomo grueso, su lectura se antoja provocativa y desafiante. Imaginar al ya viejo Bernal Díaz del Castillo, que desde algún lugar de Guatemala se sienta a la luz de una candela a contarnos, como un abuelo, sus experiencias en tierras mexicanas, desde su primer contacto con los aguerridos mayas del sureste, hasta su participación en el asedio liderado por Hernán Cortés y que provocó la derrota de la ciudad lacustre de México-Tenochtitlán, capital del imperio Mexica -mal llamado "azteca".

Después del ponche de alguna posada, sé que llegará la nostalgia del año que está por terminarse y ojalá -al menos- en el año venidero no vuelva a encontrarme a nadie que tenga el descaro de afirmar que, puesto que no está de moda, no vale la pena estudiar historia.

Imagen: El soldado-cronista Bernal Díaz del Castillo.

Para leer un artículo sobre la importancia de la lectura, clicar aquí. Independientemente del credo de cada quien, el contenido del documento es valiosísimo y puede descargarse en formato PDF.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Y uno aprende...

He aquí unas palabras atribuidas al argentino Jorge Luis Borges (1899-1986). La discusión de si es o no el autor, queda en el aire. Yo me quedo con el contenido:

Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.


Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y que los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes.
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así es que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende...

Y con cada adiós uno aprende.










Imagen: "Alone" [2004], de Karen Williamson.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Ontem, hier, ieri.

Una mañana de sábado. Sensación de vacío. Pocos deseos de salir. Tomar el transporte público. El metro falla. Retrasarse. "Desalojen el vagón", piden. Tomar otra ruta. Percibir a lo lejos una cara conocida. Saludar. Intercambiar unas cuantas palabras. Despedirse. Transbordar a otra línea. Quedarse dormido en el vagón. Llegar a Ciudad Universitaria. Facultad de Ingeniería. Entrar al auditorio. Clase de teatro soporífera. Sensación de vacío dentro del auditorio. Tarde soleada de sábado. Sentir frío por dentro. Un par de llamadas. Regresar a casa. Transporte lento, lleno a reventar. Sentir entre el tumulto esa sensación de vacío que regresa. Llegar a casa. Abrir la puerta. Saberse solo. Subir a la habitación. Recostarse. Cerrar los ojos. Encontrar tras de los párpados la misma sensación de vacío. Quedarse dormido. Despertar un par de horas después. Una llamada. Una invitación a salir. Silencios. ¿Cómo explicar esta abulia? Disculparse por estar indispuesto. Noche de sábado. Silencio en la casa. El sentimiento de vacío está presente en cada rincón. Tomar té. Optar por irse a dormir. Una llamada más. Escuchar su voz desde el lugar en que se divierte. Despedirse. Desear cercanía. Volver a dormir. Despertar y encontrarse con que la sensación de vacío sigue ahí.

domingo, 14 de octubre de 2007

O mundo é composto de mudança.

Si los españoles tienen un Miguel de Cervantes Saavedra, en Portugal tienen una figura similar en Luis Vaz de Camões (1524-1580). Su obra más representativa es "Os Lusíadas", un relato épico que versa sobre las aventuras de los navegantes portugueses en el mundo.

He aquí unas palabras de este escritor lusitano:


"Cambian los tiempos, cambian las voluntades;
cambia el ser, cambia la confianza;
todo el mundo está compuesto de cambios,
tomando siempre nuevas cualidades.

Continuamente vemos novedades
diferentes en el todo de la esperanza;
del mal quedan las cuitas en el recuerdo
y del bien (si lo hubo...) la nostalgia." *

*Traducción personal. He de aclarar que para los portugueses y brasileños la "saudade" no corresponde exactamente a la "nostalgia". La saudade no sólo hace referencia a aquello que ya no está, sino también al futuro que no se puede vivir a causa de aquello que se ha perdido o de aquello que nunca será.