domingo 23 de octubre de 2011

Un viaje largo por la noche. Afrontas la soledad. 'Siempre estamos solos', piensas. Las amistades decepcionan. De los tuyos, algunos están cerca, pero duermen y no quieres perturbar su sueño. 'Estamos solos', te dices. Nadie está en este momento, ni luz alguna que reavive la esperanza. 'Solos', repites para ti. Cierras los ojos; da lo mismo abrirlos que cerrarlos. Y ya nada piensas.


3 opiniones:

Pepper dijo...

La soledad es, en cierta medida, una oportunidad esencial para estar con uno mismo; para conocerse, descubrirse. Habría que explorar los alcances de ese monólogo interior para encontrar en el sentimiento que provoca esa desolación un poco de alimento para el propio espíritu.

Por lo demás, su reflexión me ha provocado mucha melancolía; hasta una aflicción antiguamente guardada ha irrumpido de nuevo. Sin embargo, como me dijo alguna vez, el hecho de transmitir y provocar "algo" en el otro ya torna relevante y valiosa esa experiencia, así como el gozo que siempre significa la posibilidad de "leerlo". Gracias.

Pepper dijo...

Post-Scriptum. Je voudrais envoyer tellement de votre solitude à l'oubli...

Resih Umar dijo...

Et pourtant, vous êtes en train de le faire. Merci beaucoup.