domingo, 23 de noviembre de 2008

Per lei

Gusto de esa sensación de paz que prevalece en tu hogar. Afuera la hostilidad del mundo; adentro, el lugar donde convives con los que quieres.

Cómo no adorar esos viernes en que, después de la actividad con que cerramos el día, me invitas a quedarme y me haces partícipe de tu espacio. Al cerrar la puerta le damos la espalda a los malos momentos laborales y, antes de dormir, hacemos un recuento de los instantes que hemos disfrutado.

Abrir los ojos, contemplar las flores del patio siendo iluminadas por el sol; recibir el saludo de buenos días con la luz de tu sonrisa, son apenas un ápice del gozo que me produce saberme parte de tu vida.

Aprecio la afabilidad con que los miembros de tu familia me invitan a sentarme a la mesa para salir del ayuno. Me gusta escucharlos pronunciar mi nombre. Me doy cuenta, con no poca alegría, de la rapidez con que los tuyos me han aceptado. Las voces de tus padres, las ocurrencias y juegos de las niñas, me son ya tan familiares como los sonidos matinales de la calle donde vivo.

Descubrir en los estantes de tu habitación algunos de mis libros preferidos, y aquellos que me gustaría leer, ha sido una buena razón para decir que sí, que si coincidimos aquella tarde fue por algo: estos momentos nos estaban reservados. Y al callar, al dirigirnos la mirada mientras caminamos de la mano por los lugares que nos resultan más significativos, parece que lo vamos confirmando.

En momentos así me es inevitable pensar en todo el camino que tuvimos que recorrer para encontrarnos. Yo no tengo dudas: sé muy bien que el tiempo aún nos tiene reservadas muchas cosas. Que así sea.


domingo, 2 de noviembre de 2008

Caveiriñas laborais.

Ahora que en el Ombligo de la Luna iniciamos el mes con la reciente aprobación de la “reforma energética” y con la fecha de conmemoración a los muertos, los compañeros del grupo multidisciplinario del que formo parte se dieron un tiempo para escribir "calaveras", versos en que se habla de la muerte de modo humorístico a la par que se caricaturizan hechos y personas.

En el grupo somos muy dados a discutir, argumentar para llevar a cabo bien nuestra labor. Pero a mí ya se me está haciendo fama de rezongón (je, je, je), puesto que me la paso discutiendo con mi colega, el geógrafo Mauricio. Los compañeros del equipo se las ingeniaron para caricaturizarnos en sus calaveras.

Debido a la extensión de los textos, me veo obligado a transcribir sólo unos fragmentos. La calavera que más me gustó fue la de Gustavo, biólogo de profesión:

Mientras en el piso 3 a todos la cabeza ya dolía
por las dos horas que Umar y Mauricio ya tenían,
cinco minutos de espera ya bastaron
porque de desesperación todos la cabeza se volaron.

A Umar y Mauricio la calaca les felicitaba
por el trabajo que al momento le ahorraban
cuando con gélido aliento a los dos enfriaba:
"Más vale rápido dejarles la pata fría,
pues si pudiera yo misma perdería la vida
con cinco minutos más de su alegato que es agonía".

Las palabras escritas del agrónomo José fueron las siguientes:

Un intenso debate surgió
entre Umar y Mauricio.
Cuando la parca llegó
ambos perdieron el juicio.

Yasiri, bióloga, así escribió:

En los sepulcros sólo quedan restos de Itzel
en su lugar Umar confundido se integró.
Por tratarlo mal, a Mauricio la parca se lo chutó
y ahora cree que los muertos conspiran contra él.

Por su parte, la ingeniera Griselda narró que la muerte:

Estando en este lugar los quiso juntar
y para la costumbre no perder,
Mauricio pretendió dialogar.
En su defensa Umar logró argumentar
"No es posible a los dos llevar".

El geólogo Franco escribió acerca de "la parca" que:

Los geógrafos por su parte
no querían quedarse atrás y asustados le dijeron:
"La tumba está muy fría".
y ella les dijo: "Los quiero para el panteón,
no para dar clases de geografía".

Yo, en mi calavera, sencillamente escribí:

"¡Seguiré con mi tarea!,"
la parca alegre exclamó.
Y fastidiada de la verborrea

A Umar para siempre silenció.

Así sea, je, je.


Imagen principal: Calaca del Zarco, Guerrero.
Video: "Dicen que la muerte", tema de Rockdrigo González.