domingo, 2 de noviembre de 2008

Caveiriñas laborais.

Ahora que en el Ombligo de la Luna iniciamos el mes con la reciente aprobación de la “reforma energética” y con la fecha de conmemoración a los muertos, los compañeros del grupo multidisciplinario del que formo parte se dieron un tiempo para escribir "calaveras", versos en que se habla de la muerte de modo humorístico a la par que se caricaturizan hechos y personas.

En el grupo somos muy dados a discutir, argumentar para llevar a cabo bien nuestra labor. Pero a mí ya se me está haciendo fama de rezongón (je, je, je), puesto que me la paso discutiendo con mi colega, el geógrafo Mauricio. Los compañeros del equipo se las ingeniaron para caricaturizarnos en sus calaveras.

Debido a la extensión de los textos, me veo obligado a transcribir sólo unos fragmentos. La calavera que más me gustó fue la de Gustavo, biólogo de profesión:

Mientras en el piso 3 a todos la cabeza ya dolía
por las dos horas que Umar y Mauricio ya tenían,
cinco minutos de espera ya bastaron
porque de desesperación todos la cabeza se volaron.

A Umar y Mauricio la calaca les felicitaba
por el trabajo que al momento le ahorraban
cuando con gélido aliento a los dos enfriaba:
"Más vale rápido dejarles la pata fría,
pues si pudiera yo misma perdería la vida
con cinco minutos más de su alegato que es agonía".

Las palabras escritas del agrónomo José fueron las siguientes:

Un intenso debate surgió
entre Umar y Mauricio.
Cuando la parca llegó
ambos perdieron el juicio.

Yasiri, bióloga, así escribió:

En los sepulcros sólo quedan restos de Itzel
en su lugar Umar confundido se integró.
Por tratarlo mal, a Mauricio la parca se lo chutó
y ahora cree que los muertos conspiran contra él.

Por su parte, la ingeniera Griselda narró que la muerte:

Estando en este lugar los quiso juntar
y para la costumbre no perder,
Mauricio pretendió dialogar.
En su defensa Umar logró argumentar
"No es posible a los dos llevar".

El geólogo Franco escribió acerca de "la parca" que:

Los geógrafos por su parte
no querían quedarse atrás y asustados le dijeron:
"La tumba está muy fría".
y ella les dijo: "Los quiero para el panteón,
no para dar clases de geografía".

Yo, en mi calavera, sencillamente escribí:

"¡Seguiré con mi tarea!,"
la parca alegre exclamó.
Y fastidiada de la verborrea

A Umar para siempre silenció.

Así sea, je, je.


Imagen principal: Calaca del Zarco, Guerrero.
Video: "Dicen que la muerte", tema de Rockdrigo González.

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